BRILLAN LOS ‘ASTROS’ DEL DEPORTIVO SOL, EN VIBRANTE FINALÍSIMA SE ADJUDICAN EL BICAMPEONATO.

Título enviado a las alturas para su extinto y eterno DT Obed Isai Hernández Bautista

Delfino Matías Flores

Un tinte místico abrazó la espectacular finalísima, categoría infantil de la Liga Municipal de Futbol Menor de Tamazunchale, al conquistar los ‘Astros’ del Deportivo Sol el bicampeonato, enviándolo a las alturas para su eterno y extinto DT Obed Isaí Hernández Bautista, tras vencer en un juegazo a FC Sogar 1-0.

Sobre las 10 horas de este sábado 21 de marzo, el campo 1 de la Unidad Deportiva Tamazunchale se convirtió en punto de ebullición y abrió su llanura para el rodar de la diosa con 453 gramos de alma en fusión con los protagonistas. Mientras, multitud de aficionados que acudieron para atestiguar la batalla balompédica, aderezada con la espontaneidad de los niños y de las niñas, daban rienda suelta a su pasión, inundando el sitio de gran euforia y colorido.

Primer tiempo 0-0

Apenas, el árbitro Mario Zumaya Hernández, auxiliado en las bandas por Martín Méndez Díaz y Noé de Jesus Castro Ortega, autorizó la movilización de la pelota, la chispeante figura infantil generó un ambientazo, la ‘mecha encendió, conflagrando el escenario’, la ‘marea astral’ porra de los campeones elevó los decibeles en el ambiente, no paró de cantar impulsando a sus huestes a mantenerse en el trono, mientras un claxon de aire reventaba el rectángulo con poderío y alentaba a los pupilos de FC Sogar a ir por la corona.

Retozona, la pelota deslizaba con la magia emanada de los pequeños guerreros, con decisión buscaban orquestar una jugada que terminara con el balón al fondo del arco, FC Sogar con una línea de 3 chiquillas al fondo, no solo cumplía la equidad de género, Alexa Márquez de comandante en jefa, Itza García por derecha y Sara Garay por izquierda, eran un muro que frenaba las intenciones de Luis Ángel Lucas por izquierda del ataque solar, el empuje de Víctor Hugo y Johan Isaí Hernández, el regate en corto de Mauricio el ‘Tortoncito’ García y la versatilidad de José Ángel Cobos. En contraparte, convertida en líbera Ashley Nava, arropaba a Jazmín Santos, la solvencia de Adán Godínez y Cristian Hernández tenían una equilibrada línea de zagueros que se batieron impidiendo el libre tránsito en la frontalidad de sus rivales con Braulio Hipólito y Héctor el ‘Atita’ Sánchez de bujías; además de Lucio Cortez, y al frente los hidalguenses Lizandro Martínez y Pablito Márquez.

De poder a poder, las acciones continuaban, entonces, Braulio sacó potente derechazo que terminó encima del arco, luego Lizandro quitándose rivales pisó el área, obligando la salida de Rosales, llegó barrido, evitando le mecieran las piolas; pero salió con una ligera lesión que frenó por momentos el encuentro. En la continuidad, por los astros, el ‘Tortoncito’ García hacia vibrar a sus seguidores con elegante ‘bicicleta’, sin poder causar daño al ser frenado por la defensiva. Lo más cerca que estuvieron de abrir el marcador, Luis Angel Lucas penetró, lanzó desde izquierda un trazo que salió a cortar el arquero Iker Rubio, rifándose el físico, evitó que sus oponentes se adelantaran. Entre el vocerío de los aficionados, la pasión de los dueños del banquillo de las decisiones y el frenesí de los futbolistas, escapó el rollo inicial con monumental par de roscas, 0-0.

Segundo tiempo y la jugada del gol del título, 1-0

El entretiempo esfumó, abriendo el segundo episodio con similar tónica, cual marionetas los espectadores, bailaban en las inmediaciones a la par de los protagonistas, los nervios de punta y la adrenalina hasta el tope. Momentos en que el ‘Atita’ Sánchez puso a temblar al portero José Juan Rosales, tras una falta sobre sector derecho, el atacante, a la táctica fija sacó derechazo que apenas cayó atrás del vértice de la portería solar, ahogando el grito en sus seguidores. Más enchufados, los astros se brindaban en cada jugada, ya lo habían intentado en jugada por banda izquierda; pero el golero Rubio contuvo el balón. Sebastián Ruiz, el primer movimiento de Tomás Chío daba dividendos, fortaleciendo el ataque, notorio sobre el minuto 12, José Ángel Cobos, luchó la posesión de la pelota por derecha con ‘Atita’ Sánchez, cedió barriendo para Ruiz, mientras se le alargaba la jugada hacia la izquierda, entró a su lado Luis Ángel Lucas, se perfiló a línea de fondo; pero se metió Braulio Hipólito, cubrió ante la salida del portero Rubio, entonces se avivó Luis Ángel y por abajo punteó a centro del arco, donde apareció el ‘Tortoncito’ García, ‘metiendo quinta libre y chancla al piso’, envió el balón al fondo de las redes, convirtió el 1-0 y desató la locura, golpazo letal a la estructura de FC Sogar.

El gol dio para arriba a los anotadores, aunque sus adversarios se engallaron y siguieron luchando; pero su ataque no encontraba resquicios, incluso la jugada más vistosa de uno de sus mejores jugadores fue defensiva, el ‘Atita’ Sánchez de chilena despejaba el peligro de su zona baja, propiciando una de las grandes imágenes del partido.

Recta final del juego, momentos del efímero triunfo y festejos

En plena madurez, el juego mantenía la mínima ventaja solar, diferencia que agregaba dramatismo a las acciones, la presión jugaba un papel importante en los chiquillos y chiquillas, el gol alentaba a los astros y sofocaba a sus adversarios, sacando fuerzas de flaqueza, mantenían viva la esperanza de igualar el score, nadie cedía, Marquez, García y Garay estaban firmes, Hipólito y Sánchez trataban de encontrar la funcionalidad adecuada ante la eficacia de Nava, Hernández, Godínez y Santos; además Víctor Hugo, José Ángel y Joahan Isaí, luchaban como fieras, generando un partidazo, hasta que el implacable juez Zumaya Hernández cantó el consumado es, los Astros del Deportivo Sol se consagraban campeones, instantes de efímero triunfo que agrandaron los cantos, el terreno de juego se inundó de alegría inusual, de color púrpura, abrazos, gritos y lágrimas, al centro, el pequeño capitán con el 7 en el dorsal Johan Isaí, tal como lo prometió, junto a su abuelita y su primo, elevaban a las alturas el bicampeonato a su padre y ‘eterno DT’, Obed Isaí que en diciembre del 2025, partiera al plano espiritual, tras terrible accidente carretero; así la escuadra astral no solo volvió a pintar de rojo el campo 1 de la casa del deportista en Tamazunchale, adjudicándose el ansiado galardón, sino que mostró su poderío y encontró en la mística de su formador, la punta de lanza para agenciarse la corona, la alegría no frenó por varias horas, firmada con alma, vida y corazón por los pequeños astros, hasta que juntos entregaron el trofeo a la familia de su mentor, con una frase que decía: “Misión Cumplida querido profesor Obed, está usted servido”.